Aceptación

Se oye mucho últimamente sobre la aceptación, es una herramienta muy poderosa pero que muchas veces se entiende mal. ¿Quiere decir que debemos aceptarlo todo, que tiremos la toalla? Para nada, cuando hablamos de aceptación solemos referirnos a aceptar los sentimientos y diferenciar entre qué partes de nuestra vida tenemos control y qué partes no.

Rescataré un concepto tradicional de la psicología para explicarlo mejor, el lugar de control. Cuando pasan cosas en nuestra vida podemos tener un lugar de control externo, es decir, pensar que lo que pasa está fuera de nuestro control o interno, que tenemos control y podemos influir mucho en lo que nos pasa.

El extremo del lugar de control externo es la depresión, puede venir después de intentar cambiar una situación sin éxito y ahí sí, tirar la toalla y pensar que no podemos hacer nada. El extremo del lugar de control interno es pensar que todo es nuestra responsabilidad y con ello, si las cosas van mal, todo es nuestra culpa.

Un ejercicio que hacemos habitualmente en terapia es dibujar un círculo y poner fuera lo que está fuera de mi control y dentro del círculo lo que está dentro. Un ejemplo sería que está fuera de mi control lo que otros piensen de mí pero está dentro de mi control tratar a los demás con respeto, invitar a alguien a un café… Que tenga un sentimiento puede estar fuera de mi control pero lo que haga con él está dentro, por ejemplo, buscar apoyo o al contrario aislarme o tener conductas destructivas. El objetivo de este ejercicio es dejar ir lo que está fuera de nuestro control y concentrarnos en lo que está dentro y en lo que podemos hacer.

https://www.doctoralia.es/clara-schmitow-asun/psicologo/l-eliana

Deja un comentario